Aayla Secura

Ocultándose con la fuerza

Su exótica belleza, como la de cualquier twi’lek, la hizo resaltar como un faro en las pantallas (interpretada por Amy Allen), en medio de las docenas de Jedis que participaron en la batalla de Geonosis, mientras rescataban a Anakin Skywalker, Padme Amidala y Obi-Wan Kenobi de las garras del Conde Dooku, y fue esa misma belleza azulada la que le garantizó un lugar en la pantalla un par de años después, en la Venganza de los Sith, aunque sólo fue para que la vieramos ser asesinada a manos de los stormtroopers que llevaban a cabo la infame Orden 66.

Hablamos, por supuesto, de Aayla Secura, Caballero Jedi, oveja descarriada, hija pródiga y una de las más mortales guerreras del Universo de Star Wars, cuya belleza la llevaron no sólo de las páginas de los comics hasta la pantalla grande, sino de su extraño universo hasta la galería de Sirenas Asesinas.

Aunque es más bien conocida por los fanáticos de hueso colorado, Aayla es uno de los personajes más populares de la saga intergaláctica creada por George Lucas y vio la luz en el número cero del comic Star Wars: Republic, cuando era sólo una padawan que fue secuestrada y mantenida prisionera drogada por su propio tío, mientras es buscada por su maestro, Quinlan Vos.

Aayla Secura

Guerrera consumada

Conforme los números de SW:Republic avanzaron, nos enteramos de que la joven Aayla fue “descubierta” por el propio Vos cuando era muy joven y ella y varios de su raza eran mantenidos como esclavos por un Hutt en el planeta Ryloth, luego de liberarla y confirmar que era capaz de manejar la Fuerza, Vos la tomó como su padawan y comenzó a entrenarla en el arte de los Jedi.

Durante su entrenamiento, Quinlan y Aayla realizaron una gran cantidad de misiones para la República, tales como rescatar a una princesa de unos piratas espaciales, aniquilar a las bestias que aterrorizaban a los habitantes del planeta Ogden Minor y resolver el misterio de Lodi en Solibus IV.

Sin embargo, la misión más peligrosa que la joven Aayla enfrentó, que incluso la llevaría a recorrer el lado oscuro de la fuerza (y de las superniñas) por un breve tiempo, fue precisamente en su planeta nativo, Ryloth, donde ella y su mentor fueron a investigar el tráfico ilegal de una droga conocida como glitteryll.

Las cosas comenzaron a marchar mal desde el principio y finalmente, Aayla y Quinlan fueron capturados y ella terminó en las manos de su malvado tío, Pol Secura, quien la tuvo cautiva y sedada con el mismo glitteryll para evitar que pudiera usar sus poderes jedi.

Mientras se encontraba en cautiverio, Vos llegó a rescatarla y se enfrentó en una pelea con Pol Secura para liberar a la hermosa twi’lek, quien, sin embargo, sufría de amnesia debido a las drogas y al ver al “extraño” atacar a su tío se involucró en el pleito, lo cual provocó la muerte del villano, tragedia de la cual Aayla culpó a Quinlan.

Aunque Vos terminó por huir de Ryloth, una Aayla aún amnésica y sedienta de venganza lo siguió durante un bien tiempo, hasta que sus andanzas la llevaron a una nave pirata donde se encontraba el Jedi Oscuro Volfe Karkko, quien usando sus poderes atrajó a la joven hacia el lado oscuro de la fuerza, la convirtió en su lugarteniente y la encargó de capturar a Vos y a los Maestros Jedis Tholme y Zao, quienes se encontraban en el planeta Kiffex.

Luego de una serie de peleas y malos entendidos, Aayla terminó enfrentando por segunda vez a su maestro, sin embargo, finalmente recuperó la memoria y pudo liberarse del control de Karkko, para regresar a su vida como padawan, aunque ahora bajo la tutela del Maestro Tholme, quien, a su vez, había sido maestro de Vos.

Pero esa no fue la única ocasión en que la hermosa Jedi “coqueteó” con el lado oscuro, mucho más tarde en su carrera, cuando ya había alcanzado el grado de Caballero, durante su participación en la Batalla de Kamino en las Guerras Clónicas, Aayla conoció al Maestro Kit Fisto, quien la salvó de morir ahogada, luego que cayó al mar inconsciente durante la batalla.

Este encuentro marcó la vida de ambos Jedis, quienes forjaron un lazo muy profundo, más allá de la amistad o de la lealtad entre guerreros, al grado que llegó el momento en que ambos tuvieron que decidir entre dejar la Orden y olvidarse de su amor y esto último fue lo que ambos eligieron.

Pero si estos dos paseos por el lado oscuro no bastaran para garantizarle un lugar en esta galería, también está el hecho de que es una de las mejores luchadoras de la Orden, entrenada como un Guardián Jedi, Aayla se enfocó en desarrollar sus habilidades de pelea hasta dominar tres de los siete estilos de lucha con el sable láser.

Además, es experta en infiltrar posiciones enemigas y excelente en misiones de espionaje, en las cuales puede utilizar sus poderes de la Fuerza y su extraordinaria belleza para seducir a sus enemigos y sacarles información.

Aayla Secura

Su última misión

Estas habilidades pronto le valieron a la hermosa guerrera el grado de Maestro Jedi y un ascenso a general en el ejército de clones de la República, hasta el fatal día en que el Emperador Palpatine puso en ejecución la Orden 66, por la cual los clones mataron a los Jedi a cargo del ejército, incluida Aayla, quien, para desgracia de todos sus fans, encontró la muerte en el planeta Felucia a manos de su propia tropa.

Por sus desvaríos hacia el lado oscuro, por su belleza extraterrestre, por sus mortales habilidades y, sobre todo, por su trágica muerte, Aayla Secura se ha ganado un lugar de honor en la galería de Sirenas Asesinas.