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Zarzamora, Lima y Cereza con Otaru

¿Qué harías si tuvieras la oportunidad de convertirte en dueño de tres hermosas androides (gynoides, más bien) que, además de tener caritas deliciosas y cuerpos perfectos, te aman hasta la locura? ¿Te aprovecharías de ellas? ¿O te convertirías en su padre, mentor y maestro porque de ello depende el destino de tu mundo?

Es ahí donde reside el lado oscuro de estas Sirenas Asesinas, su inocente capacidad de someternos a una cruel elección, de colocarnos en medio de una sádica encrucijada entre la luz o la oscuridad, el bien o el mal, la virtud o el pecado, el sacrificio por el bien común o la satisfacción del deseo egoista, qué somos ¿santos o pecadores? ¿Héroes o villanos? ¿Hombres o payasos?

Difícil decisión, no es así, y esto es exactamente lo que tuvo que enfrentar Otaro Mamiya, un muchacho sencillo y dedicado a mil oficios diferentes, habitante del país de Japoness en el planeta Terra II, cuando se encontró con sus tres Saber Marionettes.

Pero antes, un poco de historia: En el universo de Saber Marionette existe un planeta llamado Terra II, al que, un buen día, los terrícolas decidieron colonizar. No obstante, la misión sufrió un grave revés cuando la mayoría de la expedición murió por causas desconocidas, dejando sólo seis sobrevivientes, todos ellos hombres.

Al verse completamente abandonados y sin posibilidades de regresar a la Tierra, los “náufragos” deciden utilizar la tecnología que tienen a su disposición para crear cámaras de clonación y poblar todo el planeta con clones suyos ligeramente modificados para crear cierta diversidad.

Aunque en la realidad es todo lo contrario, el manga asegura que es imposible crear una mujer usando ADN masculino, de modo que para sustituir al género femenino, los habitantes de Terra II deciden crear unos gynoides (palabreja que es el femenino de “androide”) que tomaran el lugar de la mujer en la sociedad y OJO, dije en la sociedad, no en la cama.

Además de que tomar a una Marioneta (como ellos las llamaron) por satisfacción sexual o incluso sólo como novia o compañera es considerado tabú por los habitantes de Terra II, estas robots carecen por completo de emociones e incluso de un sentido de existencia.

No obstante, casi inmediatamente después del accidente que los dejó varados en el planeta, dos de los sobrevivientes originales de la expedición Mesopotamia, Fausto e Ieyasu, inventaron algo que llamaron “Circuito Virgen” en el cual preservaron las principales características de Lorelei, la única mujer sobreviviente de la expedición (a quien tuvieron que guardar en animación suspendida en una nave en órbita).

Y ahí es donde entran estas nuevas Sirenas Asesinas, las protagonistas de esta historia: Lima, Cereza y Zarzamora, las Marionetas de Otaru, y Tigresa, Lince y Pantha, las Sabers de Gelhardt von Fausto.

Estas seis Saber Marionettes son hermosas “muñecas” con fuerza, resistencia, velocidad y sentidos súperhumanos, cuyos circuitos vírgenes demuestran ser tanto una maldición como una bendición, para ellas y para sus dueños.

La bendición estriba en que gracias a estos pequeños artefactos, las Sabers son capaces de aprender, crecer y madurar y llegado el punto correcto de maduración, obtener el poder de cambiar sus vidas por la de Lorelei y así completar la población de Terra II, además de detener a la poderosa nave Mesopotamia, que amenazaba con destruir su mundo.

La maldición, sin embargo, es mucho más compleja pues así como pueden experimentar amor, felicidad y amistad, también pueden sentir dolor, tristeza y soledad pero para ellas estos sentimientos son mucho más intensos, al grado que podrían matar o morir por ellos (tal vez no sean tan diferentes de las mujeres reales, después de todo, :-P).

Por si fuera poco, este aprendizaje tiene su costo, como cuando Lima descubre que los sentimientos pueden acarrear un enorme sufrimiento o como cuando Cereza descubre que a pesar de todo su instinto maternal nunca podrá ser mamá, o como cuando Tigresa descubre que su amo, Fausto, es incapaz de amarla.

Saber Marionette J

Lince, Tigresa y Pantha con Fausto

Y aquí es donde entra de nuevo la pregunta, inquisitivo lector, qué harías tú, tomarías a las hermosas marionetas para ti y dejarías que el mundo se defendiera a sí mismo o sacrificarías tu amor y tus deseos por el bien de la mayoría, convirtiéndote en el padre de las sexys y curvilíneas chicas.

¿Padre o amante?

¿Héroe o villano?

¿Hombre o payaso?

La decisión es tuya.